Las cinco grandes lecciones de liderazgo de Abraham Lincoln


“Casi todas las personas son tan felices como preparan sus mentes para serlo”
… Lecciones, son muchas las lecciones que dejó. El 12 de febrero, Estados Unidos celebró el cumpleaños de Abraham Lincoln. Un líder efectivo que la mayoría de los historiadores no duda en situar como uno de los grandes presidentes de la historia y que introdujo medidas que dieron como resultado la abolición de la esclavitud.

A lo largo de su mandato, Lincoln movilizó con éxito a la opinión pública a través de su retórica y discursos; el de Gettysburg es sólo un ejemplo de ello. Por ello, Richard Brookhiser, autor de los libros ‘James Madison’ y ‘Padre de la Patria: Redescubriendo a George Washington’, aborda en WSJ las lecciones de liderazgo que dejó el decimosexto presidente de los Estados Unidos.

1. Defienda bien sus posturas

Lincoln conocía bien el juego de las transacciones políticas, entendiendo que, en última instancia, las democracias no se rigen por esas pequeñas maniobras, sino por las personas. “La opinión pública es todo en este país”, dijo en forma rotunda en 1859. Esto significa que todo depende de que la opinión pública sea cortejada, formada y educada. Esto requiere que los líderes den su opinión y se expongan. Ayuda, por supuesto, si sus argumentos son claros y sus programas de gobierno razonables.

2. El humor ayuda

La comicidad, con su giro vulgar, servía para recordarle a Lincoln y quienes lo escuchaban que la vida está llena de contratiempos y (peor aún) de vergüenzas. Nadie debería extrañarse ni sentirse agraviado o agredido por esto. No queda más que seguir adelante, con alegría si es posible. Esta es una lección importante para todas las frustraciones y crisis de la política.

3. Los principios son lo primero

Lincoln formó parte de un partido que había extraviado sus principios, los Whig. Jamás volvería a estar en una situación similar. Cuando le llegó el momento de decidir entre ser abolicionista o demócrata no dudó. “Lo tengo decidido, porque creo que la esclavitud no es un tema sobre el cual se puede llegar a un compromiso exitoso”.

4. Ser inclusivo

Los principios no son cosas incorpóreas; necesitan hombres que las hagan realidad. Lincoln tenía una gran capacidad para hacer aliados. Pasó por alto las rivalidades para concentrarse en lo que él podía tener en común con hombres talentosos y combativos. Expresó su regla general en su discurso de Peoria en 1854: “Defiendan a quien defienda lo correcto. Defiéndanlo mientras esté en lo correcto y apártense cuando tome el rumbo equivocado”.

5. Trabajo duro

Cuando fue nombrado candidato del Partido Republicano, Lincoln cautivó a los reporteros al analizar la situación económica de cada Estado y, aunque en su fuero personal tendía a ser fatalista, no dejó que eso detuviera su trabajo para ser nominado o electo. Siempre calculaba los detalles, pero no era calculador en el mal sentido de la palabra.

Lincoln expresó su regla general en su discurso de Peoria en 1854: “Defiendan a quien defienda lo correcto. Defiéndanlo mientras esté en lo correcto y apártense cuando tome el rumbo equivocado”.

Miren el pasado, háganse escuchar, manténganse firmes y manténgase unidos. En definitiva, como bien cierra el arículo, lo que le sirvió a Lincoln le puede servir a usted.

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