8 características de un líder que te faltan para triunfar

El mundo está cambiando. De hecho, en muy poco se parece ya al mundo que conocíamos hace tan sólo 10 o 15 años.

Ahora son necesarias una serie de cualidades para triunfar; y no me refiero sólo a destacar en un empleo o en un negocio propio.

Para ser un triunfador en cualquier aspecto de la vida, hay que trabajárselo y ser un líder en lo que deseamos.

Pero las viejas características de un líder hoy están pasadas de moda. Ya no se necesita tener experiencia: hay que estar dispuesto a aprender.

Ahora no es importante ser autoritario, sino escuchar a los demás y saber trabajar en equipo, liderándolos hacia la meta final con motivación e inspiración.

Si tú quieres llegar a algo, y ser alguien en tu vida, fíjate en estas 8 características que un líder moderno tiene, y empieza a practicar estas costumbres en tu día a día.

8 características de un líder que debes tener para triunfar

1. Considerar a todos por igual

La mayoría de líderes dan prioridad a sus clientes, a sus socios, o a aquellas personas que tienen algo que ofrecerles en ese momento para mejorar.

Sin embargo, aunque creo que en un negocio por ejemplo los consumidores son importantes, no hay que olvidarse del resto de personas.

Tus empleados también son importantes; al fin y al cabo, ellos son los que atienden a tus clientes, los que les presentan tus productos o servicios.

Y tus amigos y otras personas cercanas a ti se merecen que les valores y respetes por lo que son, aunque en ese momento no puedan ayudarte con algo que necesites.

Considerar a todo el mundo por igual, y ponerlos en primer lugar sin importar sus aportaciones, no es sólo una buena estrategia de crecimiento para un negocio: también es un imán para cazar talentos.

Una cultura en la que se antepone a las personas por encima de los beneficios, el dinero, o la ayuda que puedan prestar es lo que se demanda hoy en día.

2. Ser humilde

Los líderes del futuro están centrados en motivar e inspirar a la gente que tienen alrededor para que sean innovadores y elaboren nuevas ideas.

Pero para hacer esto, es importante renunciar al control y al poder total.

Aquellos líderes que son humildes también son accesibles: se sientan entre sus empleados, o entre sus amigos sin importarles la cantidad de capital que cada uno tenga en su banco, y comienzan conversaciones con ellos.

Ese antiguo director de una gran compañía que tiene su despacho en una esquina de la oficina, siempre con la puerta cerrada, es cosa del pasado.

Cuanto más accesible es un líder, más se convierte en el ejemplo para la cultura de su compañía y para la gente que lo rodea, siendo todos más fiel a él o ella.

3. Contar con valores propios

Si quieres ser un buen líder, tienes que demostrar que lo que dices, lo cumples, y que no estás cambiando constantemente de valores personales y profesionales.

¿A quién le gusta seguir a alguien que dice que su color favorito es el rojo, a los 10 minutos lo cambia por el verde, y a los 30 minutos por el blanco? A nadie.

Los líderes del futuro saben qué es lo que valoran, dicen en lo que creen, y sus comportamientos diarios están enfocados a alcanzar esos valores y esas creencias.

Están fuertemente comprometidos a demostrar que lo que dicen es lo que harán.

Este es un punto crítico sobre todo si tienes un negocio o una empresa; en general, los empleados no hacen lo que sus jefes les dicen que tienen que hacer.

Imitan el comportamiento de sus superiores como si fuesen espejos en los que mirarse.

Si un líder dice que aprender es importante para el desarrollo personal, pero luego no se aplica la lección a sí mismo, sus seguidores tardarán muy poco en abandonarle.

4. Tener un propósito y una visión claros

Un líder del futuro necesita ser la voz de los que le siguen y transmitir de forma clara por qué hace lo que hace.

Si sus seguidores, ya sean empleados o admiradores, no saben cuál es su visión y el propósito personal que tiene, estarán menos conectados a esa persona.

Y por esa razón serán menos leales y emplearán menos energías a seguir y apoyarles de cualquier forma posible.

La gente no compra lo que haces; compra el por qué lo haces.

Y este mismo principio se aplica a la gente que es motivada por sus líderes. Explicar tu por qué permite a los demás determinar su lealtad y su compromiso hacia tu visión.

5. Sentir una curiosidad insaciable

La curiosidad se suele definir como el entusiasmo para aprender y saber más. Y esta es una de las grandes características que debe tener un líder.

Ser curioso o curiosa hace que la gente crea que sus habilidades más básicas pueden ser desarrolladas a través de la dedicación y el trabajo duro. Y que el cerebro y el talento son sólo los puntos de partida.

Todas las personas exitosas tienen esta cualidad.

Tener una mente curiosa permite a un líder estar abierto a nuevas ideas y nuevas perspectivas, expandir tus creencias en las habilidades que pueden tener otros, y motivarles a que saquen todo su potencial de su interior.

6. Escuchar a los demás

Un buen líder se rodea de personas honestas, confiables… y les escucha. No sólo habla para que los demás escuchen lo que tiene que decir.

¿Sabes esas personas que sólo van con gente que les dicen “sí” a todo? Es porque sus inseguridades personales le conducen a buscar un refuerzo positivo en todas las decisiones que toman.

En cambio, los líderes inteligentes y modernos se rodean de personas que están dispuestas a decir lo que piensan, y a quienes escuchan con atención todos los consejos que les tengan que dar.

Recuerda bien este refrán: sin consejos, los planes fracasan; pero con varios consejeros, los planes siempre triunfan.

7. Estar dispuesto a aprender

Querer aprender más de lo que ya sabes siempre es importante, ya sea para ser el mejor líder o para prosperar en tu vida.

Sin embargo, los verdaderos líderes de hoy en día no buscan recetas instantáneas que les digan cómo hacer tal cosa para luego olvidarla.

Buscan el verdadero aprendizaje que se quede grabado en sus mentes, y que puedan transmitir a sus seguidores aportándoles verdadero valor a lo que hacen, aunque aprender estas lecciones suponga un mayor trabajo y esfuerzo.

Además, saben bien que conocer más es lo que les permitirá desarrollarse como mejores personas a lo largo de sus vidas, y poder entender mejor tanto el mundo que les rodea como a las personas que hay en él.

8. No temer a los errores

Equivocarse y fallar es parte de la vida, y los mejores líderes lo saben mejor que nadie.

Todos cometemos errores porque somos seres humanos, y los seres humanos no somos para nada perfectos.

Pero la diferencia entre un buen líder y un mal líder es que el buen líder no teme cometer fallos porque sabe que los errores son lecciones valiosas de la vida

Si al tener un fracaso sólo te hundes, nunca conseguirás seguir adelante y eso te perseguirá de por vida.

Pero alguien con las caracteríticas de un buen líder lo que hace es tomar ese fallo, aprender de él, y seguir su camino intentando no volver a cometer el mismo error.

Andrés Gananci

Gananci.com

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